Richard se queda mirando el estado de su cuenta de facebook, por qué no lo envió y ya? Por qué se reprimia de muchas cosas, por qué su razón no iba de la mano con sus sentimientos. Recordaba los textos leídos ayer. Textos, textos, textos. Todo era un gran tejido de significados de los que se podía sorber, sacar algunos colores y graficar otros, pero después de eso, ya no quedaba absolutamente nada. Su vida era en realidad muy vacía. Mucho mas desde que terminó una larga relación y dificil es verdad. No terminaron en el psicologo ni en alguna tontería similiar pero casi. Es que se juraron toda clase de mentiras y ahora la realidad avisaba que por ahí no era el camino.
Debía publicar ese mamarracho de poemas sobre la relación y otros asuntos igual de jodidos y pendientes?
Tampoco lo sabe demasiado bien, si lo supiera, si fuera diferente. Qué hace un muchacho como Richard a estas horas de la mañana teniendo esta clase de disquicisiones. Tampoco lo sabe. El día fue rápido y caluroso. Prefirió leer un libro sobre los gorilas de Uganda que ayudar a desempolvar el viejo árbol de navidad. Y el trabajo que tiene es apenas unos días de empezado. En otras cuentas del facebook se anunciaba la muerte de una cantante criolla, un viejo poeta del noventa explicaba sobre el uso de la razón dentro de la exploración de la belleza, un joven artísta decia que ser pobre no era condición exclusiva del artista. Todos hablaban pero nadie decía nada realmente sincero, y él sería la diferencia, para qué, con qué fin, qué vieja peleaba trata de librar si en realidad no existia ninguna.
La pelea en realidad era otra. Contra su peso cada vez más lamentable, todos en la familia sugerian que debía cambiar de hábitos, hacer otra clase de cosas con sus vida. Por ejemplo, su primo ya había egresado de abogado y era admirado dentro de la familia. Para qué insistir con esta locura de hacer versitos ya con 25 años y la cabeza llena de cucarachas. Cucarachas cada día sentía más cercanía hacía ellas. Todas pequeñas, perfectas y jodidas. En su casa, su casa, su cárcel. Su madre borracha toda su adolescencia para terminar haciendo exactamente lo mismo en su adultez. Y él tratando de escapar de esos vicios, sean la mariguana o sea el sexo descarrilado, o sea cualquier de ellos, pero al final todo terminaba chocando contra su realidad, la única que poseía, la única que tenía y no existia otra. Aunque quisiera nunca estaría en el cuerpo de otro, ni bajo otros deseos, ahí partia su fecha de nacimiento: la certeza de saber su cuerpo y su finitud. Un cajón, unas plegarías para que los niños duerman, y toda clase de huevadas más. Simplemente eso, ante eso, nada, quedaba seguir buscando un trabajo, una manera de hacer de su oficio una suerte de ejercicio continuo para no terminar hecho un misio de mierda. Quería ser querido, quería ser amado como todos, quería tener amigos que lo buscarán el sábado no para conversar de libros sino para beber y escuchar música, luego volver a la habitación con el cuarto lleno del olor de su mujer zumbando en cada colcha, y en ese mar de fragancias hacerle como cada noche muy largo el amor. Solo eso, ese circuito explotado, explorado, porque la realiad no es precisamente un poema soñado ni una canción. Todos se agota. El hilo con el que circula de cabezas está canción se agota, se agotan los dedos. Volver al bosque de Uganda a ver cómo se cae Dian Fossey en el agujero o hacer el almuerzo, o salir a caminar en el jodido sol. Qué hacer, lo que sabía era que no subiría ese mensaje, el que preludiaba todo este cuajo de palabras dentro de una suerte de laberinto sentimental, existencial y enmierdadistal.
Todo
(okey, gran parte) lo que se pone en el faicebook es para fuera, no es
para el interior que somos, es para aparentar, para que hablen de uno,
no para que se converse o se crezca. Y todo lo de afuera es vanidad, me
dice mi corazón.
El mundo de las apariencias, eso es el
facebook. Al final, no le importas realmente a nadie, ni si quiera a tu
familia o a tu pareja, porque cada uno ve el mundo desde su vida, y no
de la tuya. Y como dijo mi pata Miguel "si nacemos solos y morimos solos
para qué el miedo a la soledad" No hay aquí en mi voz nada de autoridad
ni de mando -yo no hablo por nadie ni por quedar bien o mal por nadie
ni por querer figurar o decir "acá estoy mirénme", solo hablo por el ser
que soy, punto-, no me creo los cuentos de nadie, aunque sé que hay
gente sincera como yo, que me entiende.
Antes de usar el
facebook estaba tranquilo, viviendo en mi día a día, con mis cosas que
ya son un mundo entero (como las de todo, en general), pero el facebook,
este sistema además añade toda clase de visiones, miradas, que no son
en verdad necesarias, pienso, y que a mi me tocan, no sé, me quedo
pensando en esto u otro, y me olvido de otros asuntos. Que puedo hacer,
nací curioso y ni la escuela ni la universidad pudieron aplanarme,
felizmente.
Antes me afirmaba vía facebook, colocaba cosas que
me interesaban en onda de "descubrí la pólvora", y luego desde que me
quedé soltero, buscaba perfiles de muchacha simpáticas, o buscaba
"amigos" (porque, al final, los patas te aguantan todo, y eso nadie lo
hace, ni si quiera la familia. Y las relaciones siempre absorven y uno
seguir solo, y me he vuelto muy flojo para salir con alguien, hablarle
de cosas, muy flojo, apático) pero hoy por hoy veo que solo es un
coloquio solitario esto del feisbut (de repente si hubiera visto black
mirror tendría otra lupa, pero todavía no la veo), al final, todos
hablan desde su lucidez, su territorio de verdad; estoy aquí porque
buscaba compañia, ser querido, es decir, asuntos que carecen de sentido
dentro de mi día a día y de los que quiero librarme para siempre, porque
no soy nada, no puedo ser nada, y sin embargo, tengo todos los sueños
del mundo.
Por qué pongo esto y no otras vainas más esencial? no
sé, de repente estoy enfermo o me falta algo pero de seguro a ti
también te suena mi canción, y si la cantas también entenderás las
dimensiones de mi corazón
Sí, Pessoa dijo esto, pero acaso no
aprendemos a decir el mundo gracias a la palabra y a la poesía.
Arrivederchi, amigos y amigas, me salgo del ciberespacio feisbucero,
dejo aquí este testimonio, y de paso mi informe de "separación de bienes
para mis amigxs"
Para Andrés Herrera todo el aire septentrional de los que andan
ciegos en su propia lucidez
para mis hermanas las arengas de los que persisten
en su sed de anunciar abismos
para mi madre las nubes y sus huellas en los bastoncitos del alma
para mi padre toda la sangre que me circula en mi viejo sistema arterial
para mis antiguos amigos y compinches
la noche y sus omóplatos en que corre acelerado cerrando los ojos por el centro
nuestro antiguo sueño
a mis amigas
el circuito de luces que viven al fondo de los astros
a mis alumnos
las circunstancias de un titilante astro a flor de piel
a las calles de Lima el miedo a ser sorprendiendo por los millonarios
que desde sus autos y canciones nos orientan las bitácoras
al delirio y al sol derruido de los que todavía alzan sus sonatas frente a la luz
a la locura y el delirio mis dos brazos de ceiba oriundo de latinoamericano
mi espalda se la dejo al océano que no existe
a la palabra que no existe
al lenguaje que se abre y re abre dentro del aleteo de la mente
a las tertulias del viento en el catafalco del amor
una moneda
para que vuelva a sonar el idóneo bolero
mis dos ojos ardientes a las mujeres en que pude amarme
y extenderme subcutáneo como una densa letanía
marea de huesos, pellejos, un cuerpo y otro luchando en el horizonte
(continuara)