(llega un momento en que todo escritor se da cuenta de la pequeñez de su vida y obra en el espacio tiempo que habitan los humanos y en la que debe hacerse cargo de expresar sus puntos de vista frente al abismo de la vida, este es el mío)
miércoles, 14 de diciembre de 2016
pan que no se vende
Nos explican los escritores
que debemos hacer de nuestra pena una metáfora
que donde se refleje por ejemplo
nuestra diaria miseria dibujemos a una jirafa tomando una bebida energizante por una cañita verde, cruzada de piernas
mirando una carretera que desemboca en el mar.
Nos explican los escritores
que debemos ser resilentes, es decir,
no acabarnos toda la sed, ni llorar pegados a la gran muralla china. Por mi ventana
hay unicornios que fuman mariguana cada noche
en mototaxis y establecen la condición de sus penas
en diásporas de humo. Y uno así, debe hacer teoremas.
Nos explican los escritores
que usemos técnicas, que seamos honestos
que escribamos con la misma tinta de la sangre,
aunque no sepamos meter muy bien el ruido
del silencio, o su latido errante dentro de los pájaros atados
al papel del poema.
Nos explican los escritores
que, en realidad, todo es poema
que pongamos lo que nos apetece pero de forma
sincera, de tal manera,
que el escribiente no se aburra y el leyente no se niege
a la consideración idónea
del sujeto y del objeto.
Nos explican los escritores
que no debemos explicar los poemas
sino sugerirlos, hacer una frucción entre el signo y el latido,
hablar no de literatura ni de lenguaje
sino del cortado de las papas paisanita
y del kilo de cebollas del hartazgo
Nos explican los escritores
que se deben ver películas antiguas en blanco y negro
y caminar encorvado buscando el sentido de la vida
entre baches, calles y ballenatos que salen dando vueltas
en los ojos delgaditos de un joven bardo
que bebe tranquilo su lírica de téquila y llanto
Nos explican los escritores
que debemos negarnos al yo que nos entregaron por nacimiento
que si uno es yo y sus circunstancias
no debemos desengrasarnos de las cosas dadas
y, paradojicamente, debemos ser
abiertos a entender las contradicciones imperantes
en la chanfaina del ser
Nos dicen en fin que estamos equivocados
que se escribe libremente pero no de forma
subjetiva y que mejor nos inventemos otra manera
de lograr que alguien nos quiera
y dejar de ser el eterno pan que no se vende
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