miércoles, 9 de noviembre de 2016

poemas


Tu gran poema de amor
tu poema incendiario
será leído por ojos cansados
que busquen encenderse bajo cualquier forma
una tarde sea como sea

Y tu no concibes esa razón igual,
de que todo se finiquite como las formas
de una verdad apenas entendida hace dos minutos
o menos tiempo todo está bajo control
piensas al menos todo este día
¿qué importa sino?

Mañana puedo fallecer, pero tengo este ahora
que es igual una cárcel porque ya no está
pronto desaparece y nadie sabrá cómo confesar
que en verdad lo difícil de la poesía es situarnos
frente a ella con la realidad de por medio, y con
el asombro jodido de estar vivos
Honestamente
tu gran poema de amor
tu poema incendiario
será leído por ojos cansados
que busquen encenderse bajo cualquier forma
una tarde sea como sea






Y desde cuando te vino a ti este cantar
medio embrutecido con el audio dando
un bolero a un cuarto de la una de la tarde
con el sol en la calle
y las manos revueltas como las arañas
Ni idea, loco, pero vengo endurecido
de amor, no me sale ninguna chispa
de la sien, me jodí, me perdí,
me fue negado la sensación diaria
de poder hacer cosas increíbles
y verosímiles
Reloj detén tu camino, que viva
la chela, el amor es una sustancia
que no existe salvo
en las películas de amor gringas,
el poeta Hinostroza pedía
que preparáramos un cultivo de mariguana
porque mejores tiempos no vendrán
entiéndelo
no volverás a beber borracho el vino de las cigarras
que se acaba cuando se
prende uno la cabeza de las cuestiones
verosímiles del mundo de hoy





Bien, me toca contar una historia de amor en Lima.
No se vayan a mover de sus asientos,  porque esto, señores y señoras,
empezó entre las calles que van del centro a las casas periféricas.
He vivido toda mi vida en este aire, en este país, en esta ruta
y estuve enamorado hace poco, no saben
me dolió como mierda el corazón, aunque ya pasó,
el tiempo es un remolino, me acuerdo que me lo decía mi viejo
cuando nos entregábamos a soñar despiertos en la azotea
de la casa alquilada, fue hace poco
también están los colegios dónde estudié
como gitano, ya parezco un anciano explicando su bitácora
perdida del tiempo, pero es que no siempre nos sentamos
a ver su masa, a meternos dentro, a escribir una historia de amor
en Lima
mientras las señoras de la casa pasan las planchas por la ropa,
y ella cruza un puente no sé dónde
ella era la hermana de muchas hermanas de una señora que llegó de la sierra de país
y ella era hermosa cuando la vi por primera vez la confundí con una ardilla pero sus ojos eran preciosos me toca contar la historia cómo no si fui yo quién la vivió si fui yo quién la vivió
entonces este flaco envalentonado que soy sin saber cómo ni dónde abrió la puerta de un microbús
y ahí la volví a encontrar, y ella atravesaba una relación con un muchacho, aunque éramos unas pulgas era muy despiertos, nos encontramos la misma noche en una esquina, me enamoré de ella
estuvimos juntos cinco años, dos viviendo solos, con perros
con tardes de preparar comidas, con oscuridad, y lluvia, y
noches tomando ron mirando el cielo, solos, hasta que los ojos
se ponían medio lluviosos, y nos encontrábamos despiertos
en la cama besándonos.
Aunque han pasado los años y yo me interno por Jirón de la Unión,
de arriba abajo y sin saber ya para qué caminando,
con la misma necesidad de siempre, con esta prolongada nostalgia
de quién se siente sin bus que tomar por la noche,
de quién sabe que fracasó en la vida y normal no arruga nada
solo desea belleza, buen sueldo, alguien con quién conversar después de almorzar,
una fiesta lejos en un bello lugar. Aunque han pasado los meses, y no encuentro formas de hacer metáforas con la naturaleza
ni sé de qué modos rimar cada una de las cosas que aprendo con tus ojos
me voy moviendo ahora solo, ahora por ejemplo, mirando por la ventana el Rímac, saboreando que es un sueño la vida,
la vida un sueño.















Escribiré un cuarto de poemas más
que sopesaré entre las nueve y diez de la noche
cuando al volver no me sienta como ahora
mal vestido y hambriento de amor
volveré por el puente dónde a veces
he pensando en ti otras meado a los buses
se despertarán de los cuartos los hombres
queridos que van a su trabajo
entonces empezaré la cifra de tus ojos
si es que con esta palabra te puse masomenos bien
o si es que con la otra entro todo
tu mechón, tu angustia, esa forma
tuya de andar / tan desenvuelta
como eres, tan tú y tan nada/ mientras
tanto voy a pensar en qué pensar en la cola
en la que estoy pagando los recibos de la luz, el agua.

No sé porque le digo a las gentes las cosas que les digo
solo sé que nada sé es ciertamente una frase
graciosita como quién nada debe nada teme
dónde está la última idiosincrasia el viento
Esa que me dirá el camino de vuelta al hogar de lo soñado.



Me gustaría quedarme callado y que todos sepan que me quedo callado
en realidad ya había soñado con los sueños de Andy Warhol de niño
cuando caminaba por  mi sala
pensando que sería muy bacán
que alguien estuviera grabando todo
que mi vida sin necesidad de ningún talento sea todo lo que necesite para ser un héroe
o si quiera famoso
Luego la literatura vino y me lleno la cabeza de historias parecidas
muertes guerras huevadas así
y es cuando pienso que me gustaría estar callado y que nadie me quiera









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